6 de febrero de 2017

Para llegar a una meta, un equipo necesita una estrategia para lograrlo, así como un plan para implementar su estrategia, pero inclusive el plan mejor trazado puede obstaculizar el éxito de un equipo, si este no permite la flexibilidad frente a un entorno cambiante, situaciones inesperadas y las diversas necesidades de los miembros del equipo.

Peak Performance, es la herramienta de aprendizaje experimental más innovadora de Catalyst Global, utiliza una expedición simulada del Monte Everest para enseñar a los equipos cómo construir planes que se pueden adaptar para trabajar eficazmente en situaciones cambiantes.

Planea para los inesperado

Mientras que los entornos corporativos y las escaladas de montaña pueden parecer mundos distintos, muchas de las situaciones en que los equipos deben trabajar juntos para tener éxito en ambos contextos son las mismas.

En el montañismo, algunas partes del plan son fijas, mientras que otras deben mantenerse flexibles como las condiciones climáticas ya que suelen cambiar rápidamente. Los clientes que parecen tener una gran experiencia y contar con los niveles de aptitud pueden fallar en la altitud. Al ensayar amplios escenarios  de "¿Qué pasa si?" mucho antes de llegar a la montaña, los equipos de escalada pueden prepararse para lo inesperado.

"Fuimos a esa montaña con un gran plan, un plan elegante", dijo David Finlay Breashears, un alpinista estadounidense, citado en Leadership: Leadership Lessons from Survivors, 2006.

"Un buen plan te hace ágil, no te estanca. La nuestra nos dio opciones ... un margen para maniobrar. "

Así también en los negocios, el ser flexible para calibrar el proyecto a lo largo del camino y ajustar las reglas y los requisitos es imprescindible. Si los equipos se vuelven demasiado arraigados a su plan, se hacen vulnerables a ser incapaces de responder eficazmente a los cambios en el entorno empresarial. Anteponer una variedad de diferentes escenarios permite que los equipos se adapten a las circunstancias cambiantes.

Un enfoque equilibrado de la planificación

En los negocios, como en la escalada, es imperativo identificar los pasos que se requieren para avanzar. Delinear las acciones y acontecimientos importantes en una línea del tiempo son la clave del éxito en cualquier proyecto, pero quedarse estancados en los detalles también puede interponerse a resolver los problemas imprevistos teniendo un precio alto en la moral del equipo y poniendo en riesgo el objetivo final.

En la preparación para escalar el Everest, la planificación y el entrenamiento duran meses, a veces años: se deben seleccionar las personas adecuadas con los conocimientos y habilidades requeridos, los escaladores deben prepararse físicamente, la planificación financiera debe ser completada, el equipo requerido debe ser adquirido y transportado,  los itinerarios y planes de expedición deben de ser creados basados ​​en una investigación extensa. Una vez en la montaña las condiciones climáticas cambiantes, lesiones, equipo perdido o roto, entre otros desafíos, puede destrozar el itinerario. El equipo debe reunirse para hacer frente a estos desafíos, comunicarse eficazmente, mantenerse calmado y positivo para lograr la resolución de los problemas, con el fin de alterar el plan original para responder mejor a los factores externos.

"Tuvimos que subir en el horario de la montaña, no el nuestro", dijo Breashears

En un entorno empresarial, las condiciones cambiantes rara vez ponen vidas humanas en juego, pero no son menos amenazantes para lograr el éxito del objetivo del equipo.

Peak Performance pone a los participantes en una situación que requiere una planificación y comunicación calificada por parte de los equipos, a la vez que exige flexibilidad al plan mediante la comprensión y la consideración de una gran cantidad de situaciones cambiantes que podrían causar posibles impedimentos al plan. Esto deja a los participantes conscientes de la importancia de la planificación flexible para el éxito.